Categoría: diseño
20 Junio 2007
Creo que un diseñador sale con más que herramientas de la universidad. De allí sale con ideales, los cuales forman la
mirada diferente de cada persona.
En mi caso, la perspectiva de la profesión tiene creencias propias de la enseñanza de mi escuela, como pasa con el discípulo de un pintor, el cual enseña su propia definición de su oficio con una mirada propia de la vida.
Yo creo en un diseño propio de la función, donde el diseñador no sobrepasa a su obra, sino que la obra lo representa. (El diseño no viene de una moda).

Creo en que la radicalidad de nuestro oficio viene de hacer mejor la vida de las personas,”donde no todo esta hecho y nuestra función no es hermosear las cosas”
Creo en el distingo de lo útil y lo necesario; donde lo útil viene a mejorar la forma de vivir y lo necesario viene a crear una nueva forma de vivir. Con lo cual lo necesario es la primera solución para mejorar la vida, y lo útil es una mejora de algo que esta resuelto; la que no se distancia de este primer solución, sino que cuando la necesidad ya esta satisfecha, el hombre en su afán de mejorar siempre su forma de vivir, rediseña esta solución para mejorar su funcionalidad. Como por ejemplo la bicicleta o el automóvil, que
sus orígenes vienen entre el siglo XVIII y XIX, y que hasta la actualidad su evolución viene para mejorar su utilidad, mejorando la vida en nuestra actualidad.
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17 Febrero 2006

Ahora que estamos alcanzando lo pensado por los realizadores de los transformers, como hace unos años se alcanzo lo que para los realizadores de perdidos en el espacio era solo un sueño, que el hombre estuviera en el espacio, o los famoso aparatos de espionaje del agente 007, o incluso el agente 86; y superándolos, quien iba a pensar que ese zapato teléfono ahora es anticuado comparándolo con esos aparatos del porte de una cajetilla de cigarrillos; llamados celulares.

Este concept car es un automóvil que anda en el agua, incluso para ser mas precisos , vuela sobre el, por medio de un perfil alar.

Quizá en unos años mas, los supersónicos ya no van a ser un programa del futuro, y con los picapiedras; ya no mas van a marcar los dos polos de nuestra sociedad, el pasado y el futuro.
Y los aparatos novedosos de esos programas ya no van a ser novedad, sino cosas de uso cotidiano.
fuente:http://www.rinspeed.com
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17 Febrero 2006
Este programa fue parte de mi infancia, un espacio para la imaginación, cada episodio nos sorprendía con un robot distinto; donde uno pensaba hasta donde iba a llegar la imaginación, y que esta estaba muy por encima de la realidad.
eran objetos irreales, imposibles de hacer; esta forma de pensar se contrapone cuando veo al diseño y las nuevas tecnologías, que todos los años me muestran que todo es posible, y que lo que uno veía como algo de la ciencia ficción, ahora es realidad.
Ross Lovegrove dice: " el futuro se reconoce por que es irrealizable"
Bajo esa premisa voy a mostrar este proyecto, que es solo la puerta de entrada al mundo de los concept cars.

Este auto plegable, facilita la busqueda de estacionamiento en estas metropolis tan congestionadas, que se pueden ver hoy en día al rededor del mundo.
Tiene las comodidades de un deportivo y las cualidades de un compacto.

fuente:http://www.rinspeed.com
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9 Febrero 2006
En el plano teórico las diferencias entre arte y diseño se manipulan a discreción: a veces sus límites son precisos, a veces se desdibujan.
La disyuntiva de si el diseño es un arte o un oficio ha estado presente desde que se instrumentaron los procesos industriales. Así con frecuencia se recurren a términos como "arte aplicado" o "arte decorativo" para hablar de la intervención del artista o estilista, donde parece entenderse que dotar de valores estéticos a los objetos es pegarle ciertos adosamientos.
Muy por el contrario entendemos al diseño como un factor determinante en la producción, donde la intervención en la configuración –desde un logotipo hasta un carro– toma en cuenta aspectos como los materiales, los usuarios, la percepción, el mercado y los mensajes. El buen diseño considera las tres "E": economía (costos), eficiencia (funcionalidad) y estética (forma). Si esta trilogía no se respeta estamos en presencia de un diseño no resuelto.
En el caso del arte no necesariamente se valoriza, por ejemplo, su eficiencia comunicacional (a veces sólo los "elegidos" entienden la obra de arte) o no es tomada en cuenta su economía (mientras más caros sean los materiales que se usan, o si el autor es cotizado, mayor será su precio).
Si bien existen algunos diseñadores que transitan en el campo del arte con facilidad (y viceversa), hay muchos otros que no lo hacen. Podría afirmar con vehemencia que existen excelentes diseñadores que son malos artistas o excelentes artistas que son malos diseñadores.
Yendo incluso más allá, la historia nos ha demostrado que diseños que son considerados hoy como hitos fueron hechos por profesionales de otras disciplinas. Tal es el caso Henry Beck un electricista que diseñó el mapa del Metro de Londres o la última prima donna del diseño gráfico como lo es David Carson quien es surfista y sociólogo.
Decir que entre el diseño y el arte hay fronteras hoy en día es una verdad tan solapada como asumir esa máxima de los años 30 de la Bauhaus: que la forma sigue a la función. ¿Puede el diseño ser subjetivo y el arte objetivo? ¿Es esa una categoría de valor?
Si hay algo nos aportó el movimiento postmoderno, sobre todo a partir de los años 80, es la humanización del diseño a través de la expresión personal. Hemos entendido que el diseño es una actividad humana y la pretensión de la objetividad, en tanto entendimiento universal, ha sido complementada con una visión personal o grupal, como un aporte cultural. El diseño "de autor" se ha democratizado en tanto es una ofrenda de tolerancia y respeto a los estilos de vida. Inclusive ya la publicidad trabaja sobre mercados menos integrados y menos globalizados.
Los avances de la lingüística y particularmente la semiótica, han permitido dotar al diseño de contenidos metafóricos propios de la comunicación humana aportando niveles de lectura. Ya no se trata solamente de que un diseño funcione, que los materiales estén adecuadamente utilizados y optimizados los procesos constructivos. Ahora se habla de un compromiso: representar aspiraciones y deseos relacionados con el gusto, que se traducen en confort y mejor calidad de vida. En algunos casos mueven ideologías en otros volúmenes de ventas.
El uso de las computadoras ha colocado a la nueva generación de diseñadores en una encrucijada: la de reinterpretar los medios. La televisión, la Internet y los impresos han sido cuestionados y reevaluados, han tomado elementos semánticos unos de otros. Hoy en día no se conciben medios de comunicación sin diseñadores. ¿Entonces el medio determina lo que es diseño?
La frontera virtual
Si entendemos a la computadora como una herramienta podríamos asumir que cualquiera que utilice un programa gráfico es un diseñador, cualquiera que utilice un procesador de palabras es un escritor y el que use una hoja de cálculo es un administrador. Mientras si entendemos que los fenómenos tecnológicos –cuales quiera que sean– poseen elementos discursivos propios podremos utilizarlos como lenguaje ya sea en el arte o en el diseño.
El uso que le da el escritor o el administrador al lápiz es totalmente distinto del que le da un dibujante. Mientras los primeros ven solamente una herramienta el último ve posibilidades expresivas: valores, intensidades, tonos.
La difusión de los computadores personales trajo nuevos elementos expresivos. El software, tanto de manipulación de imágenes, diagramación, dibujo (2D y 3D), de diseño tipográfico, animaciones y edición, permitió nuevos discursos utilizados a discreción tanto por artistas como por diseñadores.
El asunto de la frontera entre el arte y el diseño va más allá del uso de un medio, como podría ser la computadora, que ha implicado una revolución al hacer los procesos más expeditos, autónomos y al permitirnos muchos elementos expresivos en una misma máquina. El fin último del arte y del diseño, así como su metodología y consideraciones, son muy diferentes.
No podemos negar que diseño y arte tienen elementos en común. Hemos visto últimamente cómo artistas trabajan con medios tan disímiles como el video arte, el land art, la modificación de sus cuerpos, las instalaciones y performances. Algunos efectivamente trabajan en la intervención de los medios de comunicación y el diseño gráfico o industrial, inclusive desde sus computadoras de última generación.
Podríamos concluir que arte y diseño son fines distintos y medios parecidos. Incluso para avivar la llama de la polémica nos atrevemos a preguntar: ¿no será que el diseño es el arte de nuestra época?
fuente:foroalfa
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6 Febrero 2006
Para los fanaticos del diseño, copio este articulo de objetual.com.
Por:[ Iván Vidal ]
Diseñador Industrial / Industrial Designer
Coordinador de Diseño Industrial del Instituto Europeo de Diseño IED, Madrid.
Lo encontre muy importante para poder analizar y debatir el rol del diseño en nuestra sociedad:
En algunas ocasiones hay cosas que llaman nuestra atención por su forma, por sus colores, por su ubicación; ese algo, sea un objeto, una revista, un comercial de TV, un vehículo, etc., lleva intrínsecamente un proyecto, son en sí mismos un diseño. Así, ese diseño, ocasional o intencional, transmite una cantidad de información tan amplia que las interpretaciones de cada persona pueden ser totalmente divergentes.
Un buen diseño puede vender un producto con la eficacia que este mismo limite. Por ejemplo, un litro de leche envasado en una botella de vidrio nos transmite más frescura, naturaleza, higiene, pero a su vez nos sugiere que su costo es más elevado que el famoso “tetra-brick” de cartón que todos conocemos. Irónicamente aunque la leche sea la misma.
Por otra parte, el diseño no es solo una actividad exclusiva del hombre. En la naturaleza está presente en todo momento el diseño. Las plantas, los animales y minerales deben su morfología al armónico y ordenado crecimiento y comportamiento de todas sus partes, como si se tratase de un diseño estudiado y elaborado por el hombre.
Con todo esto, y muchos otros factores más, es fácil entender que todo nuestro entorno es, contiene, y forma parte de un diseño, y que la sociedad entera no puede escapar de los beneficios que él nos brinda y por ende la importancia de los profesionales de esta disciplina. Los diseñadores gráficos, industriales, de modas, de interiorismo, páginas web, joyas, junto con arquitectos y otros profesionales relacionados, son responsables, por lo general anónimamente, de la armonía estética y funcional entre sociedad y entorno, de la optimización de la comunicación entre el ciudadano común y un hecho, de la fluidez de entendimiento ante tantos avances tecnológicos y crecimiento, de las actualizaciones ergonómicas, visuales, estéticas, y económicas, necesarias para mantener al día a una población, sin abandonar a ninguno de sus individuos. Sin distinción alguna, diseñando para todos nosotros, debiéndole a estos gran parte de las facilidades que hoy existen. Señalizaciones, sillas de ruedas, iluminación, sistemas de seguridad, revistas, periódicos, bolígrafos, prendas de vestir, muebles, envases, coches, publicidad, comida, y miles de cosas más, todas ellas han sido, hoy día, concebidas gracias al estudio y un conciente desarrollo por parte de estos profesionales.
Nos preguntamos entonces, ¿Es importante el diseño?, ¿Son importantes los diseñadores?.
La respuesta en todo caso es afirmativa. Es imposible apartarse de una realidad tan arraigada en el ser humano como es crear y mejorar, y en eso consiste el diseño. Nosotros somos y formamos parte de un diseño; y los diseñadores, los profesionales que poco a poco materializan las necesidades de una cada vez más exigente población.
Fuente: objetual.com
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